Desde las 24hs música disco en Club 74, Núñez. Entrada: mujeres $ 20 y hombres $ 30.
Club 74 nació en 1958, un 5 de junio, con la idea de un proyecto innovador y apostando sobre la Avenida Figueroa Alcorta que en ese entonces estaba casi desierta, salvo la Parroquia de Santiago Apóstol y los almacenes generales de la ex OSN, Aguas Argentinas, hoy Universidad Di Tella). Desde entonces, se mantuvo vigente en la noche de Buenos Aires, atendido siempre por sus mismos dueños. Fue evolucionando y cambiando su estilo de acuerdo a la época y década que transcurrían. Comenzó como Confitería Danzante, con el acompañamiento en vivo de la música de una orquesta, siendo a la vez Casa de té y comidas. A fines de los 60 y principios de los 70, apareció la figura del disc-jockey junto a los discos de vinilo y las bandejas giradiscos. Empezaba a surgir la Boite para parejas, con música y tragos clásicos y a consolidarse Club 74 como marca registrada.
Las décadas de los 70 y 80 son la esencia de Club 74, y fue esa la época de esplendor de esta Boite, la única sobreviviente por estos días. El furor de la música de esas dos décadas quedó grabada en la piel de la Boite y los mismos discos de vinilo que se usaron en esa época giran en las bandejas de hoy. Las músicas disco, funk y soul fueron los cimientos y la base que permitieron que Club 74 se mantenga vivo hasta el día de hoy, gracias, también, al surgimiento de la onda “retro”.
Ingresar en la Boite, es entrar al túnel del tiempo y quedarse detenido en las décadas de los 70 y 80.
Poco cambió desde esa época hasta ahora; los cambios se fueron haciendo de acuerdo a la moda hasta fines de los 80 y perduran hoy sin haber sido invadidos por el modernismo de los 90 en adelante.
Se destacan entre otras cosas las paredes redondeadas, sin ángulos, los juegos de luces de movimiento y psicodelia, bolas espejadas, los mismos vinilos que ya fueron escuchados por otras generaciones, sillones amplios, reservados atractivos, y otras cosas más característicos de aquella época, pero por sobretodo, la pista con luces en el piso (consta de 6 módulos que pertenecieron a los 36 que se utilizaron en la pista de la película Fiebre de Sábado por la Noche, con la actuación de John Travolta y la música de The Bee Gees).
En Club 74 están presentes 3 décadas: los 60 en los cimientos y en la construcción ; los 70 en la arquitectura y la decoración; los 80 en la iluminación y juegos de luces.
El haberse quedado en el tiempo hizo que Club 74 sea una propuesta diferente, donde lo único que cambió fue el público: ahora vienen a divertirse los hijos de los clientes que lo hacían en aquellos tiempos; ellos quieren sentir lo que vivieron sus padres en épocas de esplendor.
Otros pequeños cambios serían los que surgieron con el cambio de década: sillas y mesas con manteles se convirtieron en sillones bajos con apoya vasos; los mozos y el Maitre se transformaron en barman y portero; el café, el té, las masas y los copetines fueron reemplazados por los tragos largos y clásicos; la luz pareja de tubo blanco pasó a ser de color; pero la iluminación era, al principio, baja como para esconderse, y luego de colores más intensos y con movimiento acompañada por la psicodelia.