A 25 minutos de Buenos Aires, una hermosa casona de 1890 asoma su terraza al río Luján, allí donde se fusionan la belleza natural y la buena cocina. Personalidades famosas lo visitan dejando su sello en platos firmados, testigos de su presencia. Cálida ambientación y profesional servicio, donde pueden saborearse inimitables pastas artesanales y variada gama de carnes y pescados. A la mañana, los desayunos con vista al río nos preparan para enfrentar el día, y a la hora del té, no faltan las ricas tortas ni los paseos por el Delta en lancha. Un clima de romanticismo para momentos inolvidables, flores de día, velas de noche. Faltan las palabras, sobran los motivos…